¿Qué hace falta saber para ser swiftie?

Por regla general, lo más básico sí habría que saberlo, en plan su número favorito, su segundo nombre, o el de su gata, o los de sus álbumes, o el de la primera canción que escribió. Pero eso no hace a una persona ser swiftie. Porque son cosas que sabe medio planeta, por lo que en ese caso medio planeta sería swiftie, y todos sabemos que no es así. Y de hecho, solo que "te sepas" una serie de cosas sobre Taylor ni siquiera te hace swiftie. Ser swiftie implica que realmente te guste ella, que te guste su música, que escuches una canción suya como si fuera la primera vez (aunque la tengas ya súper machacada), que la sientas y que la vivas, que conozcas sus historias y sus inspiraciones, que la defiendas y que la apoyes por encima de pocas cosas en el mundo. Y saber de las relaciones por las que ha pasado, de sus amigos y amigas, de su familia. Y de su vida en general. Y que canciones como 'Long Live' o 'Change' te transmitan fuerza y energía, u que otras como 'Sad Beautiful Tragic', 'Dear John', 'Never Grow Up' o 'White Horse' solo te provoquen tristeza y hagan que te emociones sin poderlo evitar, o que incluso otras como 'Ours', 'You Belong With Me' o 'Red' sean capaces de sacarte una sonrisa involuntaria. Y todo ello independiente de ti, como si fuera algo totalmente ajeno a tu persona que sale cuando escuchas cantar a esa rubia de ojos azules que nunca perderá la esencia de su brillo.
"Un swiftie no va buscando serlo. Un swiftie lo es sin darse cuenta."

¿Quiénes somos? Helen, Mary y Pau

¡Hola a todos, swifties! Somos las creadoras de este sitio, Helen, Mary y Pau, tres chicas corrientes nacidas en la década de los 90 con una obsesión rubia con guitarra a la que tratamos de dedicar un poquito de nuestra vida y que vosotros conocéis muy bien. ¡Bienvenidos a nuestro pequeño gran rinconcito! :)